Casa natal de Antonio Trueba en Montellano (Galdames)
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La memoria de las cosas

Mauricio Callejo, de Zierbena a Manila

Mauricio Callejo Markina salió de Zierbena con un amigo para “hacer las Américas”, huyendo de la miseria y de las guerras. Embarcaron en Portugalete en 1918 y no se supo nada de ellos durante muchos años.
El primer destino del joven zierbanato fue Venezuela, aunque pronto viajó hasta Filipinas, donde trabajó en los campos de arroz, se convirtió en un pequeño propietario y alcanzó una cierta fortuna.
Años después de su partida, su madre recibió un pequeño paquete que contenía unas cadenas de oro para la familia, además de una foto-postal en la que Mauricio daba algunas referencias sobre su vida, como que estaba instalado en Manila y trabajaba en el negocio de la producción de arroz.
Callejo se casó con una mujer filipina y tuvo una larga descendencia, pero nunca regresó a su Zierbena natal. Se arruinó en las revueltas de los años 30, volvió a recuperar parte su fortuna y murió accidentalmente al volcar el tractor que conducía.
En las imágenes, el indiano de Zierbena posa en una foto de estudio y junto a un grupo de indios que parten arroz en la finca "La Carlota".

Mauricio Callejo
Mauricio Callejo


Grasa para el motor económico

La base sobre la que se articuló el desarrollo industrial de Bizkaia giró en torno a tres sectores: la minería, la siderurgia y la metalurgia. La extracción de mineral de hierro, rico en cantidad y calidad, dio lugar a la formación de capital que más tarde facilitó el desarrollo industrial.

Los orígenes de la industria moderna nacieron con la creación de la fábrica Santa Ana de Bolueta (1841), sin embargo, la empresa más emblemática de Bizkaia en el campo siderúrgico fue Altos Hornos de Vizcaya (1902).

Al amparo de toda esta potente industria metalúrgica también se creó un buen número de empresas de construcción naval. Las más importantes fueron Astilleros del Nervión (1888), Euskalduna (1900) y La Naval (1908).

Todo este entramado hizo de Bizkaia un enérgico y pujante motor económico del que las autoridades españolas fueron muy conscientes. Por este motivo, extremaron su prudencia y realizaron frecuentes visitas institucionales a las factorías levantadas a orillas del Nervión.

En la primera imagen, los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia, junto al Conde de Zubiria, asisten a la botadura del vapor "Alfonso XIII" en La Naval de Sestao el 14 de septiembre de 1920.

En la segunda imagen, el falangista y Ministro de Trabajo franquista José Antonio Girón visitó las instalaciones de Babcock & Wilcox en Galindo en 1942; Francisco Franco lo hizo el 20 de junio de 1944 (tercera imagen); y, finalmente, Juan Carlos de Borbón (cuarta y quinta imagen) el 11 de julio de 1956. En la última imagen, explosión de un barreno en las minas de Gallarta para impresionar al dictador durante la visita que hizo a la localidad en 1950.

Botadura del vapor Alfonso XIII
Visita de J.A. Girón a Babcock & Wilcox
Visita de Franco a Babcock & Wilcox
Visita de Juan Carlos de Borbón a Babcock & Wilcox
Visita de Juan Carlos de Borbón a Babcock & Wilcox
Explosión en Gallarta


Año 1945. Inauguración del busto en honor a Miguel Sáinz Indo en la plaza de Concha de Karrantza.

La escultura fue obra del artista santurtziarra Ricardo Iñurria Alzubide (1908-1995), autor también de numerosos pasos de la Semana Santa bilbaína y del monumento a la Virgen del Carmen en el puerto de su pueblo natal.

Miguel Sáinz Indo (Lanzas Agudas, Karrantza, 1823-1876) emigró a temprana edad a Madrid, donde trabajó en una ferretería que con los años acabó siendo de su propiedad. Hombre trabajador y disciplinado, dejó a su muerte un testamento donde se constituían varias fundaciones para diversos cometidos. La que más trascendencia tuvo, por su proyección social y económica en el valle, fue la que ayudaba a los jóvenes que querían emigrar en busca de fortuna. Así, hasta un máximo de veinte jóvenes por año, con edades comprendidas entre 12 y 15 años, podían acogerse a la ayuda, que consistía en una maleta con ropa y calzado y un pasaje al lugar de destino (Madrid, Cuba, México, Puerto Rico, etc.) en donde les era entregada la cantidad de 500 reales para las primeras necesidades. Hasta 1958, fueron muchos los carranzanos que emigraron buscando fortuna, 310 de ellos lo hicieron hacia América.

Inauguración del Busto de Sáinz Indo
Busto de Sáinz Indo en Karrantza


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